INTERVENCIÓN DEL PASO PROCESIONAL
PATOLOGÍAS
Presenta las alteraciones propias motivadas por la función que ejerce. Es un paso procesional donde las causas antropogénicas han ejercido un mayor peso que las derivadas por el paso del tiempo. El paso se aloja en el Museo de Semana Santa sito en la Iglesia de Santa Cruz la mayor parte del año, espacio donde las tallas se encuentran en unas condiciones de conservación aceptables. Es precisamente por su carácter de paso procesional la causa de las que derivan las patologías de las esculturas, sobre todo en la escultura del Nazareno.
Como antes mencionamos, la figura de Jesús Nazareno sufrió una drástica intervención a mediados de los años 60, en la que el escultor D. Víctor de los Ríos alteró la apariencia de la talla, sobre todo en cuanto a la policromía se refiere. La escultura fue puntualmente retallada y completamente repolicromada, aplicando panes de oro sobre la policromía original de la túnica (de la que no conocemos su estado real) y una pintura de base oleosa esgrafiada, a modo de rayado, realizado de forma un tanto burda. Este óleo, en origen de tono azulado, ha virado su color y ha tornado a negro. Presenta alguna laguna en esta policromía repintada del mismo color para ocultarlas. Las carnaciones también se han repolicromado, la talla aparece engrosada, ya sea por una gruesa capa de preparación o por sucesivas capas de pintura.
El tono de las carnaciones varía según zonas, según las manos de barniz aplicadas: aventuramos que, como suele suceder en los pasos procesionales, en un intento lógico de evitar que, durante las procesiones, los pasos se vean afectados por las malas condiciones climatológicas (Lluvia, principalmente), se les aplicaba durante años varias capas de barnices (tradicionalmente aceite de linaza y en la actualidad barnices sintéticos), que con el tiempo se oxidan, amarillean y oscurecen las tallas. Así se aprecia en el Nazareno sobre todo en las carnaciones, oscurecidas por esta causa y con pequeñas acumulaciones en zonas de depósito, en forma de goterones. En la túnica se aprecian pasmados por craquelado del barniz que blanquean la superficie. La corona de espinas es de metal, repintada en negro, con pérdida de capa pictórica que deja apreciar la plata original, puntualmente oxidada. Las espinas de la corona provocan agujeros y roces en la cabeza. La cuerda que rodea al Nazareno y que porta el soldado también provoca desgaste de la policromía
El Nazareno porta una cruz de grandes dimensiones y peso que durante la procesión se ve sometido a un continuo movimiento oscilante: el sistema de anclaje es una pletina doble alojada en el hombro, donde se atornillan dos grandes pernos que sujetan la cruz a la figura. La manipulación de años ha causado el destrozo de la talla y policromía de la zona del hombro donde apoya la cruz, pérdida de soporte para alojar la pletina de metal y pérdida de sustrato y policromía por rozamiento. El metal ha oxidado puntualmente. Ocurre lo mismo en uno de los brazos, donde se ha practicado un orificio que aloja un tercer perno que sirve para sujetar el brazo transversal de la cruz.
Detalles del anclaje
del hombro y manga. Estado inicial
La cruz tiene un repinte en negro y una moldura plateada, también repintada con purpurina.
Las tres figuras tienen en común una acumulación de polvo y una ligera suciedad superficial, depósitos orgánicos, pequeños repintes y manchas de pintura (azul en la peana del Nazareno), pérdida de capa pictórica por rozamiento y golpes, agujeros de puntas (Cabeza del Nazareno al colocar la corona de espinas...), pequeñas fisuras por dilatación de la madera, gotas de ceras,...
Detalle lagunas y fisuras en la policromía Repinte en la peana
Esquema de alteraciones
Esquema de alteraciones
TRATAMIENTO
La Junta de Cofradías de Medina de Rioseco habilita el coro alto de la iglesia de Santiago como espacio donde alojamos el taller, para la restauración de la escultura del Nazareno, talla que requiere una intervención más intensa. Tras examinar las esculturas y realizar una documentación fotográfica, se retira la cruz de la escultura de Nazareno y la corona.
Atendemos a la estructura, asegurando el buen estado del sistema de anclaje de la peana de la escultura, y comprobando el estado de la pletina y los pernos de la cruz: Está bien integrada en el soporte y, además, parte de ella aparece oculta por una gruesa capa de preparación; si este sistema de anclaje se sustituye, supondría realizar un arranque de la policromía que la cubre parcialmente, con el riesgo que esto conlleva sumando, también, el grosor que tiene. Por ello, y comprobando que cumple perfectamente su función, se mantiene la pletina y se cambian los tornillos oxidados que la sujetan a la madera y que estaban pasados de rosca, por otros nuevos de acero inoxidable. Para la sujeción del brazo izquierdo, colocamos un tornillo barraquero de acero inoxidable aprovechando los orificios que ya poseía la figura. Se deja así perfectamente fijo el anclaje del hombro, que recibe los pernos que sujetan la cruz, y de su parte frontal, anulando así la oscilación que se produce durante el paseo procesional.
Sustitución de los
tornillos de anclaje
En el caso de la figura del soldado, la trompeta está suelta y el movimiento creado durante el paseo procesional provoca rozaduras en la zona de la boca. Fijamos la trompeta para que no se mueva, a la altura de la mano, acuñándola, sin interferir la integridad de la escultura, pudiendo desplazarla en cualquier momento.
Detalle fotográfico del estado del sayón
Colocamos la corona del Nazareno según la posición original, y realizamos con varilla roscada dos sujeciones que mantienen la corona en su lugar: Se practican dos orificios aprovechando los agujeros originales que tenía la pieza, en los que introducimos dos roscas de Latón, que quedan invisibles. Estos reciben la varilla fina, ya cortada a la medida deseada, que sujeta la corona en la posición requerida con la ayuda de dos tuercas. Estos elementos se protegen y aíslan para evitar riesgos de oxidación.
Detalle fotográfico del estado de la corona de espinas de Cristo
Se sigue el mismo proceso en las tres esculturas: Se elimina con aspirador y brocha suave la capa de polvo acumulado sobre las piezas, y tras previas pruebas, se efectúa una limpieza de la suciedad superficial de la túnica con 2 A (agua + amoníaco en muy baja proporción), y de las carnaciones con agua desmineralizada. Se retiran mecánicamente los pequeños repintes de la peana, los depósitos orgánicos y ceras que aparecen por toda la superficie. De acuerdo con la dirección Facultativa, se decide la retirada del repinte negro que desvirtúa la cruz: Al estar aplicado directamente sobre la madera original, sin preparación previa, el soporte ha adsorbido el repinte, por lo que tras catas previas elegimos Tricloroetileno como disolvente, retirado después con White Spirit y se lija la superficie. Se elimina la purpurina que recubre las molduras hasta dejar el metal de plata visto con disolvente Nitro celulósico. La madera vista, una vez limpia, recibe una entonación con nogalina hasta obtener el tono deseado.
También se retira el repinte negro que oculta la plata original de la corona, mediante acción mecánica.
Proceso
de limpieza de la túnica del Nazareno
Se realiza un estuco con cola orgánica y sulfato cálcico, según la fórmula tradicional, hasta obtener las condiciones deseadas y se aplica a todas las lagunas y pequeñas fisuras de la superficie. Una vez seco se lija y enrasa perfectamente
Proceso de estucado
La reintegración es a partir de pigmentos al agua, sobre las zonas estucadas de la policromía. Para reintegrar zonas en el metal, utilizamos Irodine, en plata para las molduras de la cruz, con una trama a cestillo, y en oro para pequeñas zonas puntuales de la túnica del Nazareno.
Comparativa de la reintegración de la peana, original y final
PROTECCIÓN FINAL
A fin de dar un acabado adecuada a las esculturas, aportando un brillo que las realce, la protección aplicada es barniz acrílico, que en el caso del Nazareno anula, además, los pasmados que se apreciaban en la túnica. Para la madera de la cruz aplicamos cera microcristalina disuelta en White Spirit. Para proteger el metal utilizamos un barniz antioxidante, tipo Laca Zapón.
DOCUMENTACIÓN FOTOGRÁFICA
Estado Inicial
Intervención en la figura del Nazareno: Original, estucado, detalle reintegración
Detalle del anclaje de la corona antes y después de la intervención
Estucado de la talla
Detalles de reintegración en la figura del soldado: iniciales y resultado final
Reintegración cromática del soldado
Detalle fotográfico de la reintegración cromática del manto de Cristo
Detalle de los pernos de sujeción de la cruz
Fotografía final del sayón
Detalle del Nazareno, tras la intervención
Fotografía final
Fotografía final
Volver a la pagina principal
Historia de la Hermandad Medina de Rioseco Otros Datos de Interés
© Hermandad de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Santiago y la Santa Verónica. 2006
47800 - Medina de Rioseco (Valladolid)